Si coordinás áreas, acompañás docentes nuevos o tenés que unificar criterios entre salas y grados, acá vas a encontrar cómo definir una línea tipográfica común, documentarla y sostenerla durante el ciclo lectivo sin rehacer material cada trimestre.
Escuelas de Mendoza, tutores y coordinadores pedagógicos nos cuentan cómo cambiaron la manera de armar carteles, cuadernillos y materiales de escritura. Sin avales oficiales: son experiencias concretas de aula.
“Antes cada maestra traía su propia tipografía y los carteles del aula parecían un collage. Con la guía de coherencia visual armamos un sistema de tres fuentes y ahora cualquier docente que entra al grado entiende el código.”
“Usamos las fichas de caligrafía con los chicos de segundo grado. Lo que más nos sirvió fue la tabla de tamaños: dejamos de imprimir en cuerpo 10 y las hojas ya no se ven apretadas.”
“Soy mamá y bajé los recursos para reforzar la escritura en casa. Los cuadernillos vienen con consignas claras y el espaciado ayuda a que mi hijo no se frustre al copiar.”
Instituciones y espacios que usan nuestros materiales
Menciones de uso a modo ilustrativo. No implican avales ni convenios oficiales.
Coordinación docente
Armar un criterio tipográfico común para toda una escuela lleva tiempo y discusión. En esta página reunimos lo que suele pedir un coordinador o director de área: cómo fijar una familia tipográfica para el ciclo lectivo, cómo dejar por escrito el criterio en una hoja de estilo interna y cómo acompañar a docentes que recién arrancan con materiales propios. No hace falta que todos usen lo mismo, pero sí que la decisión esté tomada antes de imprimir los cuadernillos de marzo.
Antes de escribir, podés mirar los materiales base o volver al inicio para ubicar el resto de las secciones.